Te pasa que...
- Quieres tener ganas, pero no te nace
- Evitas el contacto por miedo a que termine en sexo
- Después del sexo te sientes desconectado
- La presión en pareja solo aumenta
- La ansiedad y la culpa se apoderan de ti
- Has probado medicamentos, ejercicios, vídeos, pero nada cambia
- Crees que estas roto y que estas rompiendo tu relación
